
EL IMPERIO (RYSZARD KAPUSCINSKI, 1993)
EDITORIAL ANAGRAMA
Pocos periodistas en el mundo han viajado tanto como Ryszard Kapuscinski . Y casi ninguno lo ha realizado a los países que mueven el mundo que no son solamente los clásicos: Estados Unidos, Francia… Hablamos de los sitios donde se han vivido las injusticias más terribles que el ser humano pueda pensar. Países de América Latina, de África… y el país de países, la Unión Soviética.
Kapuscinski nos habla de su regreso a casa. A la zona donde creció y en la cual entraron los tanques del ejercito ruso para ampliar su extenso imperio. Y esa es la sensación que deja el periodista polaco en El imperio, la magnitud de lo que fue la URSS. Esos larguísimos viajes en el tren transiberiano que parece que nunca finaliza. Un imperio sin fin que parece que no tenga ni horizonte ni final. Pero si personas. Ryszard Kapuscinski hace una labor periodística brutal al poner nombre y apellido a los que sufrieron el expansionismo ruso.

Fusilamientos, internamientos en gulags, hambre… Ryszard Kapuscinski pone la mirada en los pueblos que ha oprimido la URSS como muestra su viaje a Erevan donde conoce al pueblo armenio. No hay demagogia en El Imperio. Critica con dureza la dictadura de Stalin sin caer en una opinión panfletaria sobre el comunismo. Ryszard Kapuscinski habla sobre un lugar inmenso y bello ensuciado por la violencia ejercida por la gente que regido los destinos de el imperio.